El silencio golpea con fuerza: Maike Depas lanza Sound of Nothingness
Escrito por Lanchi el 29 junio 2025
Techno duro, estética distópica y un concepto filosófico en cuatro pistas que marcan un antes y un después en su carrera
En una escena saturada de ruido, BPMs y fórmulas repetidas, Maike Depas irrumpe con un mensaje claro: el verdadero impacto puede venir del silencio. Su nuevo trabajo, el EP Sound of Nothingness, publicado a través de The Innovation Studio Records, es un manifiesto sonoro en cuatro actos que se atreve a mirar al abismo… y a bailarlo.
Tras su potente Sexy Devil Horse de 2024 y una sucesión de lanzamientos que lo han posicionado como uno de los nombres emergentes más respetados del Hard Techno, Depas presenta una propuesta más introspectiva, más cruda y más ambiciosa. Aquí, la oscuridad no es solo estética: es el punto de partida para una exploración emocional, conceptual y profundamente física.

“Estoy creando espacio para lo que está por venir”: entre el silencio y la pulsación
La frase, que abre el primer track del EP, no es un adorno poético: es una declaración de principios. Para Maike Depas, el techno no es solo ritmo: es un lenguaje que puede expresar lo que no se puede decir. Y ese espacio vacío, ese umbral entre lo que fue y lo que vendrá, se convierte en el eje del disco.
El tema principal, Sound of Nothingness, abre el viaje con una estructura que recuerda más a una instalación sonora que a una pista de club. Ruido blanco, percusiones mínimas, breaks inesperados y una atmósfera asfixiante construyen el escenario para lo que será una verdadera bajada a los infiernos musicales.
Una narrativa sonora: cuatro temas, una sola dirección
Después de la entrada ritual, el EP no da tregua:
- Going Back transforma el beat en un campo de batalla. Graves amenazantes, sintetizadores afilados y un groove tenso mantienen al oyente en vilo. Es la pieza más explosiva del disco, con un aire marcial que no permite escapar ni por un segundo.
- Think of Me toma ese impulso y lo retuerce. Aquí, Maike apuesta por lo inesperado: leads disonantes, estructuras que se desarman y una sensación de desorientación que, lejos de ser un error, se siente intencionada. Es techno deconstruido, ácido, con un componente casi psicológico.
- El remix de Sound of Nothingness a cargo del productor berlinés Tham es el cierre perfecto. En su reinterpretación, el track se vuelve más físico, más club, más viscoso. Es como si tomara el original y lo sumergiera en ácido, sacando a relucir su cara más industrial y primitiva. Ideal para clubs oscuros, madrugadas densas y sistemas de sonido sin compasión.
Quién es Maike Depas y por qué deberías prestarle atención
Maike Depas, nacido como Michelangelo De Pasquale, no es otro DJ más de la escena. Formado como compositor y pianista clásico en el Conservatorio de Milán, ha sabido traducir su bagaje técnico a un universo radicalmente distinto: el del techno más duro, hipnótico y experimental.
Su estética —inspirada en la distopía, el cyberpunk y el arte conceptual— no es solo imagen: se refleja en cada sonido que diseña. Ya ha sido reconocido por medios como DJ Mag Italia, Mixmag Alemania y FAZE por su visión única. En 2024 lo vimos actuar en Teufelsberg (Berlín), colaborar con diseñadores como Demobaza y publicar con sellos como Pushmaster Discs. Su catálogo incluye colaboraciones con artistas como Luca Agnelli, Matasism, OGUZ o Mattia Trani.
2025 ha arrancado con la misma fuerza: remixes en DSR Digital, lanzamientos en Gomboc Records, una compilación propia (Hard Never Dies) y ahora este nuevo EP que confirma su lugar como voz clave en la evolución del techno contemporáneo.
Sound of Nothingness es más que techno. Es un ritual
No es un disco fácil. No está hecho para agradar ni para buscar el hit viral. Sound of Nothingness es una propuesta artística seria y desafiante, que interpela tanto al cuerpo como al pensamiento. Es música para dejarse llevar, pero también para quedarse quieto, escuchar, y dejar que el silencio hable.
Disponible en todas las plataformas, el EP inaugura un nuevo capítulo en la trayectoria de Maike Depas: más oscuro, más denso y, paradójicamente, más luminoso.





