Caro Arroba: techno modular desde Chicago
Escrito por Valeria el 16 octubre 2026
No hay un ordenador en una sesión de Caro Arroba. No hay USB y no hay pista pregrabada. Solo una mesa de módulos y un par de manos construyendo en directo lo que suena en la sala.
Afincada desde 2018 en Chicago y con una trayectoria iniciada en 2002, la productora y performer hispanoecuatoriana ha consolidado un lenguaje propio en los márgenes de la música de club, despojándose deliberadamente de cualquier soporte digital. Su formación académica y musical —fruto de estancias formativas en Ecuador, Argentina, España y Estados Unidos— dota a su propuesta de un perfil poco común en la escena electrónica: el de una investigadora sonora capaz de tender puentes entre la etnomusicología andina, la vanguardia acústica y la disciplina más rigurosa de la síntesis modular.
El método de Caro Arroba: techno sin ordenador
Carolina Arroba —Caro Arroba en cabina— tiene su punto de partida en el instrumento. El acercamiento al minimalismo la llevó a quitar capas hasta quedarse con un Live P.A. que se toca exclusivamente en hardware: cada sonido se genera en el momento, sobre los módulos.
Esta renuncia al ordenador impone una consecuencia radical: cualquier fricción o desajuste técnico se solventa ante los ojos de la pista. Sin red de seguridad, cada una de sus intervenciones se convierte en una pieza irrepetible y efímera, alejada por completo de la predictibilidad del formato digital
Cómo suena: techno de los Andes tocado a mano
Su estilo parte del techno modular, se estira hacia el acid y el techno experimental y en algunos tramos se apoya en el tech house.
Lo distintivo está en la materia prima. En sus directos suenan flautas y guitarra ecuatorianas —el San Juanito andino cruzado con estructuras de club— y grabaciones de campo de los Andes tratadas como material sintético. Ella lo resume en una frase: andean techno, music from the Andes. Por debajo hay un eje conceptual, «warmi», la mujer kichwa, que atraviesa la relación entre el cuerpo, la máquina y la naturaleza.
Esta dimensión investigadora se traslada con frecuencia a clases magistrales y ponencias donde desglosa cómo traducir la tímbrica de un instrumento andino al conexionado de un sintetizador físico —una filosofía de síntesis compacta – que se materializa gracias a su Alm squid sample, al 1010 bit box micro, al Elektron Octatrack y al Roland SP-404 mk2.

Por qué Chicago lo cambia todo
En Chicago, cuna histórica del house, Arroba encontró tanto su escuela estética como una plataforma para articular un circuito transatlántico poco habitual entre artistas latinoamericanos.. En esa etapa, Caro, estuvo presente en smartbar, uno de los clubes históricos de la ciudad, y Knobcon, la convención de sintetizadores.
Lo que trae cuando cruza el Atlántico
En mayo tocó en Laba, el espacio cultural de la Plaza del Castillo de Pamplona. Antes del directo dio una masterclass de electrónica modular. Ese doble formato resume su gira europea: viene a enseñar una técnica y a interpretarla.
Su paso por HÖR, la plataforma berlinesa donde la escena mira antes de fichar, ya había hecho ese trabajo de presentación.
Mientras que los flujos de la música electrónica tienden a exportarse desde Europa hacia Latinoamérica, el itinerario de Arroba traza una parábola inversa: una creadora fogueada en el circuito estadounidense que desembarca en el continente europeo para impartir doctrina técnica e interpretar su repertorio en directo.
Sus discos: de Quito a Chicago
El catálogo sigue el recorrido del proyecto. Su primer disco, From the wind fue lanzado en el 2011, tras él Warmi Sound salió en 2017 por Mishky Records, el sello equinoccial de Quito, y ahí está el germen del universo «warmi». Después llegaron modular fields y Polynomial Synthesis, este último junto a Jed Miner. In the Border apareció en 2022 con edición en cassette por Volcanic Records, y Dharma Punk fue el EP de 2024 en Paraíso Modular Records. Fate, su cuarta referencia, la publicó No Sides Records en diciembre de 2025.
Por si esto no era suficiente, actualmente pertenece a CTA Chicago techno alliance, un sello de música electrónica en vivo fundado por Rob Ellis, conocido como RMM / RobotManMachine. Su propósito es dar visibilidad, apoyo y promoción a artistas de dance music que actúan principalmente con hardware —modular, sintetizadores, secuenciadores y equipo físico— en lugar de solo pinchar con CDJs o un portátil
Se puede escuchar en Spotify, en su Bandcamp y, para los directos, en Mixcloud, donde está su set grabado en smartbar.
Una vez baja el fader de la mesa, nada queda registrado: solo el eco de lo que sonó en sala. Representa una de las declaraciones de principios más expuestas, crudas y necesarias frente a la uniformidad de una escena dominada por sets intercambiables. Su actividad y próximas fechas pueden consultarse en su perfil de Instagram