El festival Rizomes une un año más música, arquitectura efímera y artes visuales
Escrito por Jonathan Gutiérrez el 27 abril 2026
El festival reunirá a cerca de dos mil personas en La Cellera de Ter del 26 al 28 de junio
El Festival Rizomes regresa un año más a la plantación de chopos de Can Ribes, en La Cellera de Ter, consolidándose como una propuesta cultural singular que transforma este paisaje en un espacio de encuentro entre la música, las artes visuales y la arquitectura. Del 26 al 28 de junio, cerca de dos mil personas se reunirán en este ecosistema vivo para disfrutar de conciertos, talleres y performances, así como de instalaciones artísticas de nueva creación e infraestructuras efímeras diseñadas para la ocasión.
Festival Rizomes no es solo un evento, sino también una experiencia que prioriza la proximidad, la comunidad y el respeto por el territorio frente a la masificación y alienación de los festivales convencionales. El festival supone una fase dentro de un ciclo agrícola de quince mil árboles, configurados en una retícula de cinco por cinco metros, en constante crecimiento y mutación. La disposición de la plantación dicta la morfología del festival, que se reinventa anualmente en función de la actividad agrícola y el ciclo de renovación de los chopos.
Un año más, el diseño de las instalaciones dialoga directamente con esta retícula cambiante, utilizando los árboles como pilares naturales para sostener infraestructuras, iluminación y escenarios. Bajo el lema de ofrecer una experiencia holística y amable, el Festival Rizomes huye de la estética comercial y los espacios hostiles, apostando por integrar a los asistentes en el entorno para que se sientan partícipes y no meros consumidores.

Una propuesta musical heterogénea
La propuesta musical de esta edición se despliega en dos escenarios que se alternan para evitar solapes. El Escenario Populus, situado dentro de la plantación, acogerá el concierto inaugural de la Orchestra Fireluche, banda residente en La Cellera de Ter. La programación transitará por el folklore contemporáneo de Davide Ambrogio, el minimalismo de Sarathy Korwar Drum Ensemble, el flamenco de Pau Figueres, el jazz de Flur y el jazz-funk de WNBL. Las noches se transformarán en pistas de baile con la iluminación de Andreu Fàbregas y las propuestas de Nosedrip, PAURRO e Ylia el viernes 26. La jornada del sábado 27 estará dedicada a la electrónica con raíces africanas, contando con Adrasha, el colectivo Jokkoo y el enérgico singeli de DJ Travella.
Por otro lado, el Escenario Ter ofrece un espacio íntimo junto al río para propuestas experimentales y multidisciplinares. Este escenario contará con artistas como Shida Shahabi, Paolo Angeli, Hatis Noit y Dania junto a Rupert Clervaux. Además, se presentarán dos performance con el colectivo barcelonés CRATER-Lab, exploraciones entre biología, música e imagen con Arquea Colectivo y directos audiovisuales con Vitu Valera y Chepe. La radio Canino FM también participará con la actividad Orquesta Oculta, sonorizando un tríptico de películas con lxs DJs Jehia, Akazie y Just Claudia. El cierre del festival, el domingo 28, correrá a cargo de Defensa Lenta, Melina Serser y los Djs residentes de Canino FM.

La arquitectura y las artes visuales, pilares del festival
Festival Rizomes refuerza su apuesta por la arquitectura efímera con la consolidación de Circular, programa de talleres de construcción y diseño que se ha convertido en uno de los motores creativos del festival. Decenas de participantes trabajan colectivamente durante ocho días en la construcción de estructuras temporales utilizando madera, tierra cruda y materiales reciclados en un diálogo directo con el territorio. En colaboración con la escuela Elisava, estudiantes del máster en arquitectura efímera se incorporan a este entorno real de experimentación rural.
Paralelamente, la convocatoria REG impulsa la producción artística a través de residencias en Can Clos y Entorns, donde este año se han seleccionado siete proyectos de entre más de ochenta propuestas recibidas. Durante dos semanas, los artistas seleccionados conceptualizarán y crearán sus propias instalaciones en el bosque, que finalmente formarán parte del ecosistema del festival.

Un festival consciente del ecosistema
El festival nace con una intención clara, invitar a quienes asisten a tomar conciencia del ecosistema en el que se adentran. Festival Rizomes propone otra manera de entender la producción cultural, basada en el respeto por los ciclos naturales y la minimización del impacto ambiental. Durante los tres días se implementarán acciones concretas como el compostaje de restos orgánicos, el uso de baños secos o la reutilización del agua de las duchas para el riego de la plantación.
Como acto de compromiso con la tierra, los asistentes participan activamente en la regeneración del entorno en el que caminan, bailan y descansan. En el mismo espacio natural en el que pasturan las ovejas durante el año, se siembran semillas de especies como facelia, veza y alfalfa. De este modo, quienes pisan la tierra durante el festival crean una conexión simbiótica y participan activamente en mejorar la fertilidad de las zonas más compactadas. En Festival Rizomes la cultura no solo ocupa un espacio, sino que contribuye activamente a la regeneración real del bosque.
Sobre Rizomes
Rizomes es un encuentro ideado por cuatro socios (un arquitecto, un paisajista, una gestora cultural y un artista visual) que, tras cinco ediciones previas, propone una experiencia vital de plena inmersión con la naturaleza en un formato cercano y reducido. Un concepto de festival de autor en el que además se replantean cómo reducir al mínimo el consumo de recursos y que el impacto ecológico y medioambiental tenga la menor incidencia posible con el objetivo de no generar residuos. Una empresa complicada pero no imposible a la hora de crear un ecosistema cultural efímero dentro de una plantación de chopos.



